Blog

La impresora 3D al alcance de pequeñas empresas

La empresa española CNC Bárcenas crea una máquina industrial pionera en Europa que cuesta un 80% menos que sus competidoras y elimina el pago de cánones por materiales.

Parece evidente que la impresión 3D promete revolucionar el mundo. Salud, alimentación o construcción son algunos de los sectores que mejorarán la vida de las personas gracias a la fabricación aditiva. Pero, ¿qué pasa con la industria? Esta tecnología está llamada a cambiar por completo la forma de producir piezas o prototipos, pero por el momento, es más una voluntad que una realidad porque los fabricantes han centrado sus esfuerzos en el sector doméstico.

Dos compañías dominan el mercado de las impresoras 3D industriales FFF, las estadounidenses Stratasys y 3D Systems, con unos «precios prohibitivos» para las pymes. Incluso las multinacionales tienen que pensárselo más de dos veces antes de hacer una inversión «mayor de 150.000 euros», sin contar materiales y royalties. Una firma familiar española ha asumido el reto y ha desarrollado con sus propios fondos una máquina pionera en Europa con la que pretende plantar cara a los gigantes americanos. Su impresora 3D industrial en formato medio cuesta a partir de 25.000 euros con prestaciones similares a la competencia o incluso nunca planteadas por ésta. BSH Electrodomésticos España (fabricante de marcas como Bosch, Siemens, Gaggenau, Neff, Ufesa y Balay) ya ha introducido la tecnología de CNC Bárcenas en su planta de Montañana (Zaragoza).

CNC Bárcenas fabrica fresadoras y láseres de control numérico desde 2009 en Valdepeñas (Ciudad Real). Ha desarrollado máquinas de gran tamaño, pero nunca había pensado fabricar impresoras 3D hasta una conversación con el responsable del área de prototipos de la factoría Montañana. La planta de electrodomésticos de Zaragoza necesitaba una máquina para fabricar todo tipo de piezas plásticas, que le permitiera afrontar los nuevos retos del futuro en la vanguardia del prototipado. Sin embargo, la escasez de fabricantes les obligaba a realizar una inversión, incluso para ellos, excesiva.

Ahí se encendió la bombilla del gerente de la empresa ciudadrealeña, Francisco Bárcenas. Ellos, que eran expertos en crear máquinas que ‘quitan’ material de la pieza, sólo tenían que idear una nueva que hiciese todo lo contrario.

Durante más de un año, CNC Bárcenas ha trabajado «en la sombra» en el desarrollo de su impresora 3D, autofinanciándose con sus beneficios. Su experiencia en mecánica y electrónica le ha facilitado las cosas. Aunque los retos no han sido pequeños. La compañía ha tenido que solventar problemas como el warping o cracking, que consiste en que cuando el plástico inyectado se enfría rápidamente, tiende a coger tensión en pieza y se curva. A través de un control de la temperatura continuo que ralentiza el enfriamiento del material, su máquina ha logrado conseguir piezas estables.

Mientras otros extrusores (exceptuando los de los gigantes americanos) no soportan materiales a temperaturas mayores de 300ºC, los de CNC Bárcenas alcanzan los 500ºC. Esta limitación de calor obligaba a utilizar polímeros como el PLA o el ABS, más indicados para el mercado doméstico. El problema es que el prototipo necesita ser lo más semejante a la pieza final.

La máquina española abre un mundo nuevo de posibilidades porque permite introducir plásticos técnicos como el PEEK o el PPS, así como poliamidas, policarbonatos o polipropileno, incluso aquellos basados en carbono o grafeno. Así su impresora 3D permite fabricar prototipos con el mismo componente del producto final.

La empresa además acaba con los royalties de los materiales. Si la competencia obliga a pagar un canon por la compra de los plásticos, los clientes de CNC Bárcenas pueden adquirirlos «en cualquier tienda». «Sólo con lo que cuesta un par de royalties al año, puedes comprarte una máquina nuestra», agrega el gerente. Con materiales a estos precios, imprimir un prototipo de 400 gramos podía costar más de 600 euros. Con la máquina española, el coste cae hasta los 20 euros.

Hace apenas un mes, la compañía terminó el primer prototipo que BSH Electrodomésticos España ya ha integrado en sus instalaciones de Montañana. Las reacciones son muy positivas. «Están muy contentos», señala el gerente. CNC Bárcenas ahora ha iniciado la fabricación de la impresora 3D final que espera empezar a vender a principios de 2016 y que ya cuenta con posibles clientes interesados de «gran renombre».

 

C/ Francia 2, Pozuelo de Alarcón - 28224 Madrid
Centro Comercial Monteclaro. Local 23, Pozuelo de Alarcón - 28223 Madrid

Email: This email address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it.

Teléfono: +34 91 715 51 96